Aikido

El Aikido es un arte marcial profundamente japonés. Es la evolución de disciplinas marciales antiguas del Japón, sobre todo del arte de la espada. Se caracteriza por estar en sintonía en fondo y forma con la filosofía y la cosmovisión de la cultura japonesa.

El entrenamiento del Aikido tiene la particularidad de incorporar elementos típicos de la práctica del Zen, tales como la respiración abdominal, la relajación muscular y la simetría corporal, que resultan necesarios para detener la mente (miedos, emociones, ego). De esta manera, previo al combate con el oponente hay, digámoslo así, un combate interior.

Lo fundamental del Aikido es que plantea la resolución de conflictos no como una pugna, un forcejeo o un enfrentamiento entre fuerzas opuestas, sino completamente al contrario. En cada tipo de ataque en Aikido se trabaja el modo de unirse a la dinámica agresora sin oponerse a ella, para así actuar desde dentro del propio eje del atacante.

Este planteamiento hace posible el entrenamiento del Aikido sin tener que separar la práctica ni por sexos ni por pesos, tal como ocurre normalmente en las actividades marciales. Por tanto ni la edad ni la condición física son en este arte marcial un elemento fundamental para resolver exitosamente situaciones de combate.

En definitiva, el Aikido no es una recopilación más o menos sistemática de “llaves”, sino que incluye un conjunto de aportes intelectuales y vivenciales de naturaleza plenamente humanista.

A continuación incluimos el ensayo El Aikido: una vía para el desarrollo humano, de Pablo García.

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